X-Wing

8 de April del 2017

Hacía mucho tiempo que había oído hablar de este juego de miniaturas, pero hasta hace unas pocas semanas no había tenido ocasión de probarlo. Se comentaba que era muy parecido al Wings of War pero a lo George Lucas, y como a mí este juego militar me gustó en su momento cuando lo probé, pensé que el X-Wing no me decepcionaría.

Pues efectivamente. No sólo no me ha decepcionado, sino que me parece un juego espectacular. Sólo la preparación inicial, seleccionando las naves y pilotos que conformarán tu escuadrón, con las miniaturas tan perfectamente pintadas desplegadas frente a frente sobre el tapete, con los primeros movimientos de tus naves ya en la cabeza buscando la ventaja inicial,… es genial. Te sientes dentro del mundo Star Wars, porque ¿quién no ha soñado con decir a Han Solo, Luke, o Darth Vader qué hacer y a quién atacar?

Cuando empiezas a jugar, te das cuenta de que no son sólo ellos tres los que deciden la partida. Están Lando, y Antilles, y Bobba, y muchos otros pilotos que en la saga cinematográfica pueden incluso no aparecer pero que tienen un pilotaje excelente. Ahí están los TIE que en las películas caen como moscas y que aquí son una baza fundamental para la victoria del Imperio, o los Ala-Y con sus ataques de iones a 360º, que inutilizan cualquier nave situada cerca de ellos.

El X-Wing es un juego de miniaturas para dos jugadores, en principio. Cada jugador se hace una lista con varias naves y pilotos, a los que puede añadir, subiendo un poco el coste, armamento, habilidades especiales, droides,… Digamos que compones tu escuadrón al gusto, siempre y cuando no sobrepases el valor al que hayáis decidido jugar. Normalmente, 100 puntos.

Se despliega uno frente a otro y debes tratar de destruir la flota del rival antes de que él haga lo mismo con la tuya. Las naves llevan a cabo un movimiento todos los turnos, por orden de iniciativa, y se les asigna una acción, que puede ser ofensiva o defensiva. A continuación, en orden inverso puedes llevar a cabo un ataque. Haber seleccionado el movimiento y la acción adecuados harán que el ataque se produzca con mayor o menor éxito. La movilidad de las naves así como su potencia ofensiva depende del modelo, por lo que generalmente las naves más pequeñas y más manejables harán un daño más reducido, mientras que las grandes y duras darán mucha caña pero carecerán de una buena maniobrabilidad.

A pesar de que como cualquier juego de estrategia con miniaturas tiene muchas reglas y normas específicas para determinadas situaciones, el funcionamiento general es sencillo y los turnos son rápidos, provocando que las partidas no se alarguen en exceso. Engancha desde el primer movimiento, y la sensación de destruir una nave enemiga tras una tirada de dados es indescriptible.

Pero es un juego de miniaturas. Aunque lo distribuya Edge, no hay que engañarse. Es un juego de miniaturas que se venden sueltas y por tanto es un desembolso importante. Con la caja básica se puede jugar perfectamente, y mucho, pero llega un momento en que se queda corta, y al final, si te enganchas (que lo harás) necesitarás una flota mayor. Es poco dinero, y a poco que ahorres todos los meses puede caer una nave, pero es cierto que no es un juego de mesa cerrado y económico.

Un magnífico juego de estrategia muy cuidado y muy rejugable, con el grandísimo acierto de que las miniaturas son brutales, muy detalladas y además vienen pintadas, con lo que las ganas de probarlas aparecen recién abres la caja. Yo creo que estoy perdido y que terminaré con una buena flota. Ya tengo la caja básica y en breve me haré con algún Ala-X y TIE más. Pero eso sí, ante todo y sin ninguna duda, seré pro-Imperio.